• Cristian David Gutierrez Rojas

AYUNO INTERMITENTE

El ayuno intermitente es un tipo de dieta muy popular en la actualidad, pero lo que quizás no sepas es que se basa en la autofagia.


La industria de la salud y el bienestar tiene una nueva "última moda": la autofagia, un proceso regenerativo de nuestro cuerpo, científicamente reconocido, que algunos gurús de la belleza vinculan ahora con la pérdida de peso, la longevidad y una apariencia más joven.

¿Por qué se asocia la autofagia a la dieta?

La teoría sostiene que si se llega a controlar este mecanismo a través de nuestra ingesta de alimentos seremos más fuertes y perderemos peso con más facilidad, al deshacerse el organismo por sí solo de todas las bacterias o proteínas dañadas.


TIPOS DE AYUNO:


El ayuno corto o "ayuno intermitente": Consiste en un ayuno de varias horas de duración. Es el caso por ejemplo de largar el ayuno fisiológico que tiene lugar mientras dormimos, saltándose la cena de ese día o el desayuno del día siguiente para estar 14-16 horas en ayunas.


El ayuno medio: Es un ayuno de 24 horas, que se puede hacer, por ejemplo, una vez a la semana. Debemos beber suficiente agua para ayudar al cuerpo a eliminar toxinas, además de incluir infusiones y algún caldo de verduras.


Ayuno de 24 h: Un ayuno de 24 horas favorece la curación del intestino.


El ayuno largo:

Es un ayuno de varios días, de 2 a 5 días cuatro veces al año, por ejemplo, o de 7 a 10 días dos veces al año. Necesita preparación y organización para ir entrando de forma gradual: eliminar los alimentos que no vayamos a tomar y hacerse con los que necesitarás si vamos a tomar algo de verdura, infusiones o batidos vegetales.

Se pueden hacer ayunos completos o parciales, comiendo algunas verduras y frutas.

La salida de los ayunos largos ha de ser gradual: reintroducir los alimentos poco a poco, primero frutas, luego verduras, algas, grasas saludables (aguacate, aceite de oliva, aceite de coco, frutos secos...), cereales y, lo último, los alimentos proteínicos.


Menos proteínas, la ultima lección de la autofagia

Elegir raciones moderadas de alimentos proteínicos (en la dieta vegetal, incluir raciones diarias, pero moderadas, de legumbres, frutos secos y semillas), es otra regla a observar de la autofagia, pues el exceso de proteínas ha mostrado ser un activador de mTOR, la proteína que favorece el crecimiento celular y anula la autofagia.

Lo ideal es ingerir 0,8 gramos de proteína por cada kilogramo de peso corporal (si hay exceso de peso, realizar el cálculo con base al peso que se quiere conseguir).



Beneficios de la autofagia:

  • Fortalecer el sistema inmune.

  • Reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

  • Prevenir la diabetes tipo 2.

  • Mejorar el estado de salud de la piel.

  • Promover la regeneración de células nuevas.


Saludos,

Ana Milena García

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